lunes, 17 de abril de 2017

Eterna Juventud

Hace cosa así de quince días me pasó algo muy bonito que compartí en mi página de Facebook pero ahora quisiera detallarlo por aquí. 
Resulta que me escribió una seguidora para comentarme que su hija tenía que hacer un trabajo en el colegio sobre un cuadro y que la pequeña había decidido hacerlo sobre mi cuadro "Eterna Juventud", y que necesitaba saber algo más sobre el artista, o sea, yo.
Le estuve comentando un poco sobre mí y otro poco sobre el cuadro. Es una de mis primeras pinturas y la pinté en el año 2002. Para mí tiene un valor más que sentimental. También le di las gracias, porque cosas como esas no te pasan todos los días y cuando estás apostando fuerte y arriesgando a tope para sacar a flote tu vida artística cosas como estas hacen muchísima falta.
Hace ya muchos años me pasó algo parecido. Resulta que en una de mis exposiciones alguien me compró un cuadro. Lo bonito de esto no es el hecho en sí, que ya significa mucho que admire tu arte lo suficiente como para pagar por tenerlo en casa. Lo bonito fue que decidió escribirme una carta preciosa donde me pedía que no dejara de pintar, que mis pinturas le parecían muy bellas y que dentro de lo mal que lo estaba pasando ese cuadro le transmitía mucha energía positiva. He de admitir que se me escapó una lagrimilla porque para mí su carta significó tanto o más que para ella mi cuadro.

Os dejo a continuación la leyenda y el cuadro.

"Alguien dijo en una ocasión que este cuadro le recordaba al libro de "El Principito" y tiene razón. El cuadro refleja el lado infantil que ningun adulto debería olvidar. Creo que si todos viésemos en el perfil de un sombrero una boa comiéndose un elefante la vida se nos haría más llevadera"

Eterna Juventud








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